Mi compañero de trabajo se va y me he dado cuenta de que el curro ya no me interesa lo más mínimo.
Quería ser especial para ti como tú lo eres para mí. Y eres especial porque odio este sitio y me he inventado algo a lo que agarrarme, me he convencido de que sola no puedo hacerlo y me he creado dependencia de ti. Pero ahora ya no hay nada. Debo reconocer que vivo de mentiras, vivo de fantasías. La realidad solo es una: mi trabajo no sirve absolutamente para nada. No produce nada. No ayuda a nadie. No hace más feliz a nadie. Por eso me creé un motivo. Hacía la revista por ti, para que tú la vendieras. Por eso, si ya no te va a servir a ti, me da igual.
Así que el problema no es que me joda no ser especial para ti. El problema es que mi trabajo no me hace feliz y ya ni siquiera tengo una excusa tonta para hacerlo.
Joder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario