He estado repasando todas las tonterías que he ido escribiendo aquí y, un año después de irme a vivir con mi novio, tengo que decir que mis miedos eran ridículos. O bien aún no se ha dado cuenta de lo horrible e insoportable que soy, o bien es que realmente le gusta cómo soy… Curioso. En cuanto a las tareas de la casa, no están tan mal, excepto cocinar. Si me gusta tener todo controlado, ¿cómo me a gustar algo que, si haces lo mismo veinte veces, las veinte veces te puede salir distinto? Si soy vaga, ¿cómo voy a disfrutar con una actividad con una relación Tiempo de Elaboración- Tiempo de Disfrute tan injustamente desigual? Eso sí, he descubierto que hacer tortilla de patatas me relaja: en lugar de la ceremonia del té, hago la ceremonia de la tortilla de patata. Pura mística.
Respecto a mi compañero de trabajo, he superado el periodo de síndrome de abstinencia y ya no me subo por las paredes. Qué gran poder de resiliencia tiene el ser humano. Aunque creí volverme loca, todo ha seguido su cauce normal. Esto no quita para que cada vez que le vuelvo a ver, me acuerde de por qué me encanta. Aunque la última vez me ha restregado lo triunfadora y maravillosa que es su mujer en el trabajo, pero bueno, es lo que hay, yo soy una fracasada con un sueldo de mierda y ninguna empresa me quiere, y ella cobra un pastón y se la rifan los cazadores de talento. Si soy sincera conmigo misma, creo que me da más envidia eso que el hecho de que la quiera a ella. Joder, soy lo peor.
Por último, quería añadir algo sobre mi compañero actual, ya que del anterior ya he hablado bastante. Al principio me cayó bien, luego me pareció un poco pesado y ha llegado a parecerme pesado de cojones, así que le he comentado lo que me molesta (hace continuamente las mismas bromas, me pregunta tonterías todo el tiempo, si le tengo que pasar algo me lo repite veinte veces aunque le diga que estoy haciendo otra cosa...) para que el día a día no se me haga una pesadilla. También me jode que entre cobrando más que yo, solo porque en su día entré como becaria y no como empleada directamente. Vamos a ver, que llevo aquí cinco años, ¿no debería cobrar al menos igual que un tío que acaba de entrar? ¿Es eso justo? Además, no es por tirarme el pisto pero me lo tiro: sabré mal inglés e informática, pero él no tiene ni idea de cosas que cualquier chaval de instituto (bueno, y de colegio…) sabe hoy en día. Y curro bastante más que él. Así que lo siento, pero estoy viviendo un ligero choque generacional y no me hace ninguna gracia. Es una putada quedarte sin curro a cierta edad, pero si has vivido de puta madre hasta ahora en curros en los que no pegabas un palo al agua y no te has preocupado una mierda por aprender lo que hace falta hoy en día, pues pasa lo que pasa, que o entras enchufado o no te quieren en ningún sitio. Y es que si tengo que competir con 50.000 tíos que saben lo mismo que yo o mucho más, prefiero que me quiten ellos el puesto a alguien que ni siquiera tiene esos conocimientos básicos, por muchos años de experiencia que tenga. Esto me ha quedado bastante hijadeputa, pero qué queréis, el mundo me ha hecho así.